lunes, agosto 30, 2010

Nada es lo que parece
nada es lo que es
vuelos parapetados sin motor
vuelos que se estrellan contra el suelo. 

En el reflejo de mis ojos te vi
abrazándome mientras me miraba al espejo.
Me giré, pero ya no estabas allí 
qué me importa, una nueva ilusión rota. 

Quise marcharme lejos, desaparecer
quise arrancar tu aroma de mi piel a tiras
quise olvidarte negando que existías
quise borrarte con un simple tachón.

Y aquí estoy de nuevo 
consciente, inconsciente, real e imaginaria
aquí estoy esperando sin querer mirar
paciente de mi propio virus de tu soledad en mi bullicio

Puede que me llegara a enamorar
, lo hice
Puede que llegara a pensar que te quería
, lo hice
Puede que te llegara a necesitar más que a nada
Sí, lo hice
Pero solo quiero que sepas que a día de hoy
Lo sigo haciendo




2 comentarios:

teologiadeS dijo...

Los retornos suelen ser más fuertes siempre.

Un saludo

Minerva dijo...

Transmiten mucha fuerza tus palabras
cuando salen desde lo profundo del corazón...¿Por qué no sigues escribiendo? me gustaría leerte.